
Daniel nunca llegó a presentarse al encuentro, empecé a plantearme si la llamada que recibí fue una ilusión o solo un pobre sueño. Ese hombre producía un sentimiento en mí que me inquietaba, quería investigar su historia pero al mismo tiempo me sentía como una ladrona de recuerdos que no me pertenecían.
Trabajo en una pequeña librería en las Ramblas, fue fundada el 1845 por Antoni Ventura. Era un hombre de familia bien considerada, que su pasión eran los libros pero su oficio el de empresario, así que cuando se jubilo hizo realidad su sueño creando la librería Ventura. Actualmente la lleva su tataranieta Julia, otra apasionada de los libros.
Iban pasando los días y el nombre del abogado se borraba de mi memoria al mismo tiempo que iba creyendo que Daniel había muerto hace ya unos cuantos años y que mis visiones, por así decirlo, eran nada más y nada menos que productos de mi imaginación.
Un día, cogí el metro en Plaza Cataluña, no había casi nadie, solo personas que por alguna razón volvían tarde de trabajar o solo habían ido a dar un paseo por las entrañas de Barcelona.
Estaba sentada en un banco de mármol, el metro llegaría al cabo de cuatro minutos. A mi lado un libro, un libro viejo y solitario, nadie lo reclamó, así que empecé a revisarlo.
Titulado ‘’Hielo en los zapatos’’, con una portada poco agraciada, de esas que no llaman mucho la atención, escrito por Josep Cortés. La descripción hablaba de una organización corrupta, como una mafia, sobre unos hechos que los llevaron ante la justicia.
Me puse el libro en el bolso, y me lo llevé a casa.
De viaje a casa empecé a leerlo, estaba dedicado a Daniel. En las tres primeras páginas informaba del contenido del libro, era un libro narrativo y a la vez informativo sobre una mafia, ahora mismo acabada, sus trapicheos y a la vez su principio y su fin.
El metro paró, bajé de el y me dispuse a salir, no tenia prisa así que empecé a observar la vida de la calle un jueves por la noche.
Gente, salía a tomar algo en bares algo descuidados; Vagabundos, estirados en la triste calle sin mas que unos cartones y una sucia manta.
Llegué a casa, subí las escaleras y entré por la puerta. Mi marido, aún no había llegado, así que me dispuse a hacer la cena. En los minutos de cocción del arroz seguí leyendo el libro, había el jefe llamado KARL, todos tenían nombres en clave y se dedicaban al tráfico de drogas y armas.
La alarma sonó y apagué el fuego, Fred llegó y cenamos. La cena fue callada y sin mucho entusiasmo.
Me fui a dormir pronto.
Los siguientes días, fueron normales, seguí leyendo el libro pero algo extraño sucedió.
Un personaje nuevo apareció, llamado Alex Quartz, participaba en la mafia pero fue arrestado por la policía, Daniel Suárez se encargo de su defensa.
Daniel Suárez es el hombre que buscamos.
Pronto Capítulo 5
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