
Barcelona se despertaba, los quioscos empezaban a abrir, las panaderías desprendían un olor de pan recién hecho.
Decidí entrar a comprar una barra de pan para el almuerzo.
-Hola buenas, quisiera una barra de cuarto por favor.
-Aquí tiene, son un euro veinte.
Al salir por la puerta vi una foto enmarcada, salían dos personas jóvenes, estaban en la calle en un portal de algún edificio que me parecía familiar.
-Perdone, ¿Quien son los que salen en aquella foto?
-Eran Los dueños de esta panadería.
-¿ Y sabe donde estuvo hecha esta foto?
-¡si! En la puerta de su casa, en la calle de la niebla.
Me acerque a la fotografía y pude observar el número del portal, número 53.
-¿y sabe si siguen viviendo ahí?
-no, El hombre murió y la mujer esta ingresada en el hospital de Barcelona por un cáncer muy grave.
-muchas gracias.
-¡A ti!
Llegué a casa y Fred aun dormía, comí algo para almorzar y deje una nota.
''he salido a por unos encargos, volveré más tarde. Te quiero, María.''
Como no tenia nada que hacer, decidí ir hacia la misteriosa dirección, cogí el Metro y caminé un poco para llegar hasta la calle de la niebla número 53.
Al llegar reconocí el sitio que salia en la foto de la panadería, la calle estaba un poco cambiada ya que seguro habían pasado cuarenta años como mínimo.
No sabia exactamente lo que había venido a buscar, porque esa nota solo daba una dirección, se me ocurrió preguntar al portero sobre el hombre que había visto en la plaza Catalunya.
-Hola.
-hola guapa, ¿ que buscas por aquí?
-mira estoy buscando a un hombre que me dio esta dirección.
-¿y como era?
-pues parecía tener unos setenta años, barba blanca, ojos marrones, un metro ochenta, ¡Ah! y llevaba un paraguas.
A el hombre se le cambio la cara de repente, esas facciones de hombre maduro machacado por el tiempo se cambiaron por una cara dudosa y triste. abrió un pequeño cajón y saco una fotografía.
Me la mostró, ese era el mismo nombre que había visto esa noche.
-¡es ese!
-No puede ser, ¿y dice que lo ha visto esa misma noche?
-sí.
-pues ese hombre murió hace cinco años y era vecino de esta comunidad.
No me lo creía, esa noche había visto y hablado con un espíritu.
Daniel Suarez, había nacido un día lluvioso un lunes de 1939 en una triste fábrica, ya que su madre trabajaba ahí, la madre después de dar a luz murió por una hemorragia interna y a su padre no se le conocía. Una compañera de la madre, Carmen, decidió adoptarlo como su hijo.
Eran una familia honrada, sin mucho dinero, ellos trabajaban en una fabrica textil cobrando un misero sueldo que solo les llegaba para comer.
El chico no pudo ir a la escuela hasta los diez años, no sabia ni leer ni escribir y solo sabia hacer unas cuantas sumas o restas, a medida que pasaban los años daniel se empezó a interesar por los estudios, era muy buen estudiante o eso parecía. Cuando tuvo la edad quiso estudiar una carrera pero sus padres no se lo podían permitir, a partir de ahí Daniel empezó a trabajar en distintos sitios hasta que pudo pagar la matrícula, después se las arreglo como fuera para poder ganar dinero para la universidad y estudiar como fuese.
en la universidad conoció a una chica preciosa de ojos azules y rubia como una muñeca de porcelana, se llamaba Mercedes y daniel al verla se enamoro al acto, a el no le correspondía ya que el era un chico pobre de la calle y ella una hija de un gran empresario Andaluz.
pero como el amor es ciego los dos acabaron amándose secretamente, como una especie de Julieta y Romeo, Al cabo de cinco años Daniel ya tenia su graduación como abogado y un largo futuro por delante.
Un año más tarde se casaron en la iglesia de Santa María Del Mar, sus padres no lo veían con buen pie pero por lo menos tenia estudios y se rumoreaba que era muy bueno.
Nunca pudieron tener hijos porque Mercedes era estéril, ella montó una panadería.
Al cabo de los años Daniel ganaba mas reputación como abogado hasta que llegó su caso definitivo.
Un hombre americano, Alex Quartz era imputado de asesinato, Fraude fiscal y corrupción, Daniel se ocupo del caso y fue su perdición. No dormía nunca, ya casi no tenia relación con su mujer y se decía que ella tenia amantes, empezó a investigar y se encontró con mafias trafico de drogas etc.
El día que cumplió cincuenta años le callaron la boca, Encontraron su cuerpo en un callejón que daba a La Rambla con dos disparos, uno en el pecho y otro en la cabeza.
Ese mismo día el mundo empezó a olvidar a Daniel Suarez hasta este punto que solo se acuerdan cuatro gatos viejos del pasado.
Su mujer esta ingresada en el hospital y la panadería que montaron la han vendido.
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